Qué ocurre en un cerebro con depresión

Qué ocurre en un cerebro con depresión
La depresión es una enfermedad que, si no se trata, puede tener una duración, incluso, de años. Esta afección es cada vez más común y puede producir cambios en el cerebro, tal y como muestra una investigación dirigida por Jeff Meyer, del Instituto de Investigación de Salud Mental Familiar Campbell, publicado en The Lancet Psychiatry. Cinco señales que indican que ha llegado el momento de cambiar de trabajo

Este estudio versa sobre la neuroinflamación, una respuesta fisiológica del cerebro cuando se producen lesiones y enfermedades. Así, mediante la revisión de imágenes cerebrales, el estudio ha evaluado la inflamación en los trastornos psiquiátricos, incluido el trastorno depresivo, la esquizofrenia y los trastornos.

La investigación muestra como resultado que aquellas personas que han tenido periodos más largos de depresión no tratada durante más de una década, presentaron mayor inflamación cerebral en comparación con aquellos que tenían menos de diez años de depresión no tratada, tal y como recoge Infosalus.

De este modo, el estudio muestra por primera vez la evidencia de la inflamación en el cerebro en la depresión clínica, es decir, los cambios cerebrales en la depresión de larga duración. Como conclusión, la investigación explica que esta sería una etapa diferente de la enfermedad que necesita otras terapias, una perspectiva similar a la que se da para las etapas tempranas y posteriores de la enfermedad de Alzheimer.

Actualmente, la depresión, independientemente de cuánto tiempo haya estado enferma una persona, se trata con el mismo enfoque. Por ello, las diferentes opciones de tratamiento para esta etapa posterior de la depresión, como los medicamentos específicos para la inflamación, están siendo investigados por este autor y otros expertos.

Para la investigación se contó con la participación de 25 personas con más de diez años de depresión, 25 con menos de diez años de enfermedad y 30 personas sin depresión como grupo de comparación.

Los niveles del marcador de inflamación que se puede observar en las imágenes estudiadas fueron aproximadamente un 30% más altos en diferentes regiones cerebrales entre aquellos con depresión no tratada de larga duración frente a quienes sufren periodos más cortos de depresión no tratada. 

Estas nuevas investigaciones podrían suponer que se empleen los medicamentos diseñados para la inflamación en otras enfermedades en el trastorno depresivo de larga duración.

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