Devoluciones en caliente

Devoluciones en caliente
El Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha cambiado de criterio y ha reconocido la legalidad de las devoluciones en caliente que España viene realizando con los emigrantes, en su mayor parte subsaharianos, que con frecuencia asaltan desde Marruecos las vallas de Melilla y Ceuta. Termina así un largo periplo judicial de ámbito internacional, que en 2017, llevó al TEDH a condenar las expulsiones sin juicio previo, que es lo que ahora rectifica.

El recurso fue aceptado por la unanimidad de los 17 jueces de diferentes nacionalidades que forman el Tribunal. La sentencia es firme, lo cual supone un respaldo claro a la actuación de las autoridades españolas y una condena de los asaltos a las vallas que con, grave riesgo de sus vidas, intentan y muchas veces consiguen, los emigrantes que aguardan en Marruecos el momento oportuno para intentarlo.

En síntesis, la tesis de la sentencia es que los Estados están en su derecho de devolver en caliente a sus lugares de procedencia a quien intente entrar en su territorio por la fuerza. Se trata sin duda de una sentencia, contra la que ya no existe apelación, que se espera sirva como un elemento disuasorio para los emigrantes que intentan entrar así en el territorio español y, por lo tanto, europeo.

Es sin duda una sentencia polémica que legalmente al menos pone fin a un debate entre los que defienden la legalidad y la necesidad de controlar la emigración y quienes recurren a los derechos humanos para oponerse a que quienes intentan hacerlo por la fuerza sean rechazados y devueltos sin otros trámites burocráticos o jurídicos. Algunos países europeos, como Francia, Italia y Bélgica, respaldaron esta reivindicación española.