El efecto túnel y el efecto manada: las consecuencias del exceso de velocidad

El efecto túnel y el efecto manada: las consecuencias del exceso de velocidad
El exceso de velocidad es una causa directa de la siniestralidad en carretera. Para la Comisión Europea, la velocidad es un factor determinante en el 30% de los accidentes mortales que ocurren cada año en Europa. Según el modelo Nilsson, cuando se aumenta un 1% la velocidad, la frecuencia de los siniestros en carretera lo hace en un 2%. Más que un complemento: las gafas de sol al volante pueden evitar accidentes

Hay dos efectos que se producen como consecuencia de la velocidad en carretera. Uno afecta directamente a la visión y, el otro, está relacionado con el comportamiento del conductor. 

El efecto túnel tiene que ver con la relación entre la reducción del campo de visión conforme aumenta la velocidad del vehículo. Antes de arrancar, la mirada controla de forma eficaz lo que ocurre en un campo de 180 grados, mientras que según se pisa el acelerador, la zona de visión baja a: 

- 70° al superar los 65 km/h.
- 42° al llegar a los 100 km/h.
- 18° con una velocidad de 150 km/h.

Más allá de que una velocidad elevada afecte a la capacidad de reacción o de visión, también puede cambiar la actitud del conductor, sobre todo en carreteras con gran volumen de tráfico y con limitaciones de velocidad como las rondas o las circunvalaciones. Cómo evitar las graves consecuencias del efecto elefante en caso de accidente

Este fenómeno, que podría igualmente llamarse efecto manada, está relacionado con la tendencia a la imitación. Cuando hay un gran volumen de vehículos que circulan a más de velocidad de la permitida, el resto de conductores que respetan los límites tienden a pisar más el acelerador.

La Dirección General de Tráfico recuerda que, por el hecho de que los demás corran en carretera, no hay que seguir estas conductas y es importante mantener una actitud calmada y responsable al volante, además de respetar los límites de velocidad y las normas de tráfico.

También hay que saber diferenciar entre los diferentes tipos de velocidad y de señales que hay en carretera. La velocidad máxima legal es la más importante de conocer, aunque también es importante saber cuál es la velocidad máxima a la que se puede adelantar: 20 kilómetros más que los 90 km/h. Eso sí, solo se podrá alcanzar esta velocidad siempre que no haya limitaciones específicas y que el vehículo a adelantar no circule ya a 90.