El Ayuntamiento de Sevilla multará con hasta 500 euros a los dueños que no limpien los orines de sus perros

El Ayuntamiento de Sevilla multará con hasta 500 euros a los dueños que no limpien los orines de sus perros
Los propietarios de mascotas tendrán que llevar en breve obligatoriamente una botella de agua para limpiar los orines de sus animales en la vía pública. Así lo establece la nueva ordenanza municipal, que se someterá a debate en el próximo Pleno municipal, y que hace hincapié en la tenencia responsable de animales y en la lucha contra el abandono y el maltrato, y que endurece las penas con sanciones que oscilan entre los 75 y los 30. 000 euros.

El Ayuntamiento de Sevilla aprobó este jueves, sin ningún voto en contra, el dictamen para someter a debate y votación en el Pleno del próximo 24 de febrero la nueva Ordenanza de Protección, Bienestar y Tenencia Responsable de Animales de la ciudad. Entre las principales novedades de esta normativa destaca la obligación de los dueños de animales de "reducir el impacto de los orines en la vía pública con agua". De manera que los propietarios deberán portar, además de bolsas para la recogida de los excrementos, una botella de agua para limpiar el orín de la calle, quedando eximidas las personas con discapacidad visual que lleven un perro guía. No cumplir con esta nueva obligación supondrá una infracción leve, que será sancionada con entre 75 y 500 euros. El resto de multas se sitúan entre los 501 y los 2. 000 euros, en el caso de las infracciones graves, y entre 2. 001 y 30. 000 euros para las muy graves. Otras prohibiciones

El texto, que entrará en vigor tras su aprobación en el Pleno y publicación en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), prohíbe también "perturbar la vida de los vecinos" con el ruido de los animales, sobre todo entre las 23. 00 y las 7. 00 horas; recluir a los animales en balcones, terrazas o patios; la estancia de mascotas –perros y gatos fundamentalmente– en los parques infantiles; bañar a los animales en fuentes ornamentales; el maltrato psicológico; las mutilaciones por razones estéticas; el sacrificio eutanásico, "salvo con garantías reguladas"; esparcir azufre en la vía pública; o encadenar permanentemente a los animales.

Asimismo, se amplía la responsabilidad no solo al propietario del animal, sino también a la persona portadora del mismo. Y se concede un plazo de 72 horas para denunciar la pérdida o sustracción del animal. La norma sí permitirá la entrada de animales en edificios municipales, pero siempre que en estos no se elabore, almacene o manipule comida, ni haya espectáculos deportivos o públicos.

"El proyecto, que consagra el principio de sacrificio cero, trata de dar un salto cualitativo en el valor del marco de convivencia entre los vecinos y los animales, basándonos en el reconocimiento de que los animales de compañía son seres sensibles", explicó el delegado de Empleo, Bienestar Social y Planes Integrales, Juan Manuel Flores. Más zonas de esparcimiento

La ordenanza que tiene previsto aprobar el Ayuntamiento contempla también impulsar el esparcimiento de los perros, facilitando para ello espacios apropiados. Además, solo podrán hacer uso de este tipo de recintos –zonas pensadas para el juego y el ejercicio de los canes bajo la supervisión de los propietarios– los perros que se encuentren identificados, vacunados y desparasitados. El dueño del animal, señala la normativa municipal, deberá portar la documentación correspondiente.

Actualmente hay registrados en la ciudad algo más de 132. 700 perros –de los cuales, más de 3. 800 son de razas potencialmente peligrosas–, según los últimos datos del Colegio Oficial de Veterinarios de Sevilla. Sin embargo, la cifra de espacios para perros, incluidas tanto las áreas de esparcimiento como los conocidos como pipicanes, ascienden a solo 28, según reflejan las cifras publicadas por el Ayuntamiento hispalense en su página web, lo que supone una zona para cada 4. 770 perros.

El Distrito Este-Alcosa-Torreblanca es el que más zonas de esparcimiento posee, con un total de ocho, mientras que en los distritos Triana y Macarena no hay ninguna.

Según explica el Consistorio, estos espacios deben estar acotados mediante una valla, accesos con puertas dobles o separadas, fuentes adaptadas para canes y humanos, zonas diferencias para perros de talla pequeña, sistema de recogida y limpieza y, opcionalmente, con elementos agility, como pequeñas rampas, puentes o tubos.