El PDeCAT mantiene su estructura territorial al retener a alcaldes históricos que no se suman a JxCat

El PDeCAT mantiene su estructura territorial al retener a alcaldes históricos que no se suman a JxCat
Las últimas dos semanas se ha producido un goteo de bajas en el PDeCAT para seguir los pasos del expresidente Puigdemont hacia su nuevo partido: Junts per Catalunya (JxCat), tras la demanda del PDeCAT por la titularidad de la marca. De esta forma, multitud de afiliados como los presos Jordi Turull, Josep Rull y Quim Forn dejaron a David Boheví sin los grandes referentes del PDeCAT, así como sin los consellers Damià Calvet, Meritxell Budó y Jordi Puigneró.

A pesar de las múltiples caras conocidas que ahora forman parte de Junts, el Partit Demòcrata mantiene su estructura de partido fuerte en Cataluña, con especial presencia en la zona de Osona y Girona. Se trata de un poder del que actualmente carecería JxCat, que por ahora responde más a una simple marca, sin un peso real en el territorio catalán.

Fuentes del propio PDeCAT han explicado a 20minutos que el grupo cuenta con un 7% de las bajas de los más de sus 12. 000 asociados, según el último recuento -lo que correspondería a unas 840 personas-; “Ahora no deben ser muchas más”, apuntan. El peso de los alcaldes

Entre quienes se han quedado en el PDeCAT se encuentran alcaldes de poblaciones importantes como el de Igualada, Marc Castells (anterior presidente de la Diputación de Barcelona y que suena como posible candidato a las elecciones junto a la exconsellera Àngels Chacón); el de Reus, Carles Pellicer; la alcaldesa de Tortosa, Meritxell Roigé: el de Mollerussa, Marc Solsona (también diputado y portavoz del PDECat); Lluís Soler, alcalde de Deltebre y presidente de la Associació Catalana de Municipis (AMI); el alcalde de Martorell,  Xavier Fonollosa; Albert Piñeira, alcalde de Puigcerdà; o Pere Regull, alcalde de Vilafranca del Penedès. Además de cabezas de lista y pesos pesados como el expresident Artur Mas, la ex consellera Àngels Chacón o Mercè Conesa, presidenta del Consejo Nacional del partido y del Port de Barcelona.

Según datos del PDeCAT, en Junts per Catalunya a día de hoy constan “unas 4. 000 personas afiliadas”, por lo que los demócratas creen que hay “gente que se ha dado de baja de asociado no se marcha a Junts”, como sería el caso del cabeza de lista del grupo municipal JuntsxTarragona, Dídac Nadal, quien aseguró que no quería “participar con la fragmentación del soberanismo” y decidió salirse del PDeCAT para apartarse de la disputa.

La división del espacio independentista preocupa también al propio Artur Mas, quien el lunes ya anunció que no eran partidario del proyecto de Puigdemont porque considera que, en lugar de sumar, divide: “Viendo las brechas que se están produciendo dentro de mi espacio político, estoy triste, decepcionado y enfadado”, declaró. División en el Parlament y en el Congreso

La semana pasada, JxCat y PDeCat terminaron de consumar su separación votando por primera vez de forma distinta en el Parlament de Catalunya. Fue en el pleno donde se aprobó la limitación del precio del alquiler en Cataluña, que salió adelante a pesar de la oposición del PDeCat y con el apoyo de JxCat, los Comus, ERC y la CUP.

Probablemente ocurra lo mismo de ahora en adelante en el Congreso de los Diputados, donde cuatro de los ocho diputados se mantienen fieles a Puigdemont y la otra mitad continúa en el PDeCAT. Por parte de los Demócratas y tras haber sido excluidos del Govern, ya han avisado que consideran tienen libertad para decidir su posición en cada votación independientemente de Junts. De hecho, el propio dirigente del partido en el Congreso, Ferran Bel, ha apuntado que no descarta negociar por su cuenta los Presupuestos Generales del Estado.

Concretamente el PDeCAT mantiene a cuatro diputados asociados en el Parlament que son Marc Solsona, Narcís Clara, Lluís Font y Montserrat Macià; y cuatro más en el Congreso de los Diputados: Ferran Bel, Sergi Miquel, Genís Boadella y Concepció Cañadell. El PDeCAT y el PNC

Previa a la actual disputa entre el PDeCAT y JxCat, los de Carles Puigdemont ya provocaron una escisión en el Partit Demòcrata con la salida de una de sus dirigentes, Marta Pascal (que formaba tándem con David Bonbehí). Pascal ha formado un nuevo partido, el Partit Nacionalista de Catalunya (PNC), conocido como “el Grupo de Poblet” y al que se unieron exdirigentes de CDC como Carles Campuzano o Jordi Xuclà.

Aunque ambas formaciones niegan contactos oficiales, no se descarta que el PDeCAT y el PNC puedan confeccionar algún tipo de alianza para concurrir juntos a las próximas elecciones al Parlament de Catalunya. 

De cara a las próximas elecciones catalanas, todavía por convocar por parte del ‘president' Quim Torra a pocas horas de su posible inhabilitación por parte del Tribunal Supremo, quedará por ver cómo se recoloca el puzzle del voto postconvergente. Por una parte, está el peso de las bases territoriales del PDeCAT con Artur Mas de referente del voto conservador dentro del soberanismo. Por otra, aparece el grupo de los fieles al ‘president a l'exili' Carles Puigdemont, con el principal objetivo de hacer realidad “el mandato del 1 de octubre”; sin olvidar el fragmento que correspondería al PNC, que se llevaría el voto del catalanismo moderado por su total rechazo a la unilateralidad.