La banca peruana debe tomar un rol "no tradicional" para que las Pymes superen el COVID-19

La banca peruana debe tomar un rol "no tradicional" para que las Pymes superen el COVID-19
La banca que atiende a la mediana y pequeña empresa en Perú tendrá que aprender a cumplir "funciones no tradicionales" para ayudar a sus clientes a atravesar la crisis del COVID-19, "de la que no van a salir indemnes", pero que sin duda superarán en el mediano y largo plazo. Así lo vaticinó en una entrevista con Efe Fernando Muñiz, gerente de banca para la pequeña y mediana empresa del Banco de Crédito del Perú (BCP), la mayor entidad bancaria de uno de los países más afectados por la pandemia en América Latina, que lleva 69 días en estado de emergencia y con casi toda su economía en suspenso. Pese al parón del comercio y los graves problemas de liquidez que la situación está generando, Muñiz consideró que las medidas para inyectar dinero en la economía diseñadas por el Gobierno apuntan en la dirección correcta para la reactivación. Indicó que esta tiene también un activo muy poderoso en la banca y sus trabajadores, "que han mantenido con sacrificio personal el sistema atendiendo al público" en plena emergencia. Pregunta: ¿Qué expectativas tiene de la situación económica en el país y el mundo en el corto, medio y largo plazo? Respuesta: Creemos que la desaceleración será de dos dígitos, hay pocos antecedentes de una contracción de la economía similar. Pero también habrá un rebote de la actividad económica. La labor de la banca en esto será ayudar a los clientes, a las Pymes, a poder atravesar esta crisis de la que no van a salir indemnes. Habrá quienes podrán retomar su actividad tras el aislamiento y seguirán más o menos como antes, y aquellos que se paralizaron ahora y no van a poder retomar sus niveles de actividad en poco tiempo. Para estos dos tipos de clientes lo que hay que hacer es buscar soluciones a medida. Si tu actividad no se siente afectada, lo único que necesitas es postergar los pagos por algunos meses, pero en el caso de clientes que no van a retomar, habrá que hacer reprogramaciones y ese tipo de cosas. Sí, esperamos que haya reactivación y rebote, pero no volveremos a niveles pre COVID hasta fines de 2021 o 2022, así que se trata de superar esta coyuntura. P: ¿Y el papel específico de los bancos en esta situación? R: Los bancos en general estamos obligados a pensar más allá de la simples soluciones bancarias o de financiación, el negocio tradicional, porque hay que lograr que los clientes sigan operando. Ese es un frente nuevo, que existía pero que ahora se va a ver más acelerado: proveer alternativas de medios de pago digitales, buscar alianzas para que migren a tener su comercio electrónico, sin depender de lo físico. . . Esas son funciones no tradicionales para nosotros, pero que en esta coyuntura son lo que se espera. Es correcto que somos consejeros, con labores que van más allá de la asesoría inherente al negocio. Las Pymes necesitan que demos un paso extra. Ofrecer plataformas de venta, publicitarlos en nuestras propias plataformas, ofrecer una agenda para que entren en el mundo de los medios de pago como las billeteras electrónicas, cosas que ayuden a facilitar operaciones en un mundo, donde el intercambio físico no va a ser tan sencillo como era antes. P: ¿Y qué puede hacer la banca para ayudar a la reactivación? R: Claramente el rol tradicional de financiar el capital del trabajo va a continuar, aunque es evidente también que se va a prestar con mas prudencia. (. . . ). Fuera de la financiación hay dos cosas principales que se esperan: una es que las Pymes quieren vender, hacer llegar productos a clientes. Y otra es que quieren cobrar lo vendido, ya sea al contado o a crédito, que será una opción más importante que antes, pues buscarán liquidez rápidamente. No son cosas que uno piensa cuando piensa en un banco, pero el mundo de los medios de pago y transacciones sin depender del mundo físico y hacer líquidas las ventas a crédito son importantes ahora. Liquidez, ese es el nombre del juego. P: ¿Cómo ven desde la banca lo que le está sucediendo a sus clientes y aliados en Perú? R: Todavía es pronto para saber el efecto a mediano o largo plazo, ya que la paralización ahora es solo temporal y obligada. Está claro que todo negocio de venta directa se redujo a casi cero. Y otro factor que se está viendo es que se extiende el periodo de cobranzas, porque la mayoría de los clientes, que son empresas similares, cuidan la caja y alargan el pago de créditos otorgados. Otro problema es el de la informalidad, que si busca financiación la única forma de otorgarla es con la observación física de los negocios. Y las PYMES están muchas en la informalidad, sus estados financieros no son útiles para valorarlas, y al estar cerradas cualquier evaluación dificulta el uso de líneas de crédito. P: Precisamente, los planes del Gobierno (Reactiva Perú) apuntan ofrecer garantías públicas a las empresas para que estas tengan liquidez ¿Cómo valoran eso? R: Positivo, de todas maneras. La cobertura de riesgo de crédito que da el Estado tiene dos grandes beneficios: uno es directamente el acceso al crédito en sí mismo, inyectar dinero en la economía que de otra forma no sería posible. Los bancos prestan dinero de ahorristas, por eso tienen que actuar con cautela. Otro beneficio es los bancos, que son vehículos para llevar esta inyección de liquidez, lo hacen a tasas bajas, porque se baja el costo de riesgo. (. . . ) Al final, quien reciba el crédito no es tan relevante, ya que con ese dinero las empresas pagan a otras empresas, que obtienen fondos, que sirven para reactivar la economía. (. . ) Más que el importe que se colocó, importa más a cuántas empresas se le distribuyeron fondos. Nosotros calculamos que llegaremos a 40. 000 clientes con estos planes, a 35. 000 pequeñas y micro empresas. P: ¿Y qué otras cosas se pueden hacer desde la banca, desde el Estado, y desde los ciudadanos, para reactivar la economía? R: Mejor digo lo que no hay que hacer para impedir la reactivación. Hay que creer que el mercado, evidentemente con regulación necesaria, funciona. Y el único pedido sería que se consuma, porque finalmente eso es lo que termina reactivando toda la cadena, incluyendo el empleo, y ese es un reto importantísimo.