"Perdí el mejor empleo de mi vida por una foto en redes sociales"

"Perdí el mejor empleo de mi vida por una foto en redes sociales"
Emmanuel Cafferty es un hombre de 47 años que el pasado 3 de junio volvía a casa tras una jornada de trabajo inspeccionando instalaciones de gas y electricidad en San Diego. Durante el trayecto, sacó el brazo por la ventanilla y realizó un gesto, juntar dos dedos, de manera distraída, casi inconsciente. Lo que este hombre no sabía es que ese gesto le iba a costar el despido.

Un conductor que lo vio empezó a tocar la bocina y a increpar a Cafferty, al tiempo que le fotografió con su móvil. Cafferty no entendía nada y pensó que se trataba de algún tipo de infracción que había cometido.

Dos horas después, cuando ya estaba en casa, su supervisor lo llamó: había sido denunciado por racista en redes sociales y se le suspendía de empleo y sueldo. Más tarde, unos compañeros fueron a casa y se llevaron su camioneta y su ordenador. Cinco días después, fue despedido. "Así fue cómo perdí el mejor empleo de mi vida", dijo Cafferty, de origen mexicano, a la BBC.

Cafferty no sabía que el gesto de unir los dedos como para decir "OK" tiene connotaciones tacistas en Estados Unidos. Al parecer, se adoptó en 2017 por supremacistas blancos en fotos como 4Chan.

"En mi caso, no era un símbolo. Solo estaba chasqueando los dedos. Per un hombre blanco lo interpretó como un gesto parecido al 'OK', que sería racista, y se lo dijo a mis jefes, también blancos, que decidieron creerle a él, no a mí, que no soy blanco", dijo Cafferty.

Posteriormente, el autor de la foto y del tuit admitió ante la NBC que quizá exageró en su interpretación y que no quería que fuera despedido. Este usuario borró el mensaje y su cuenta, pero ya era tarde: el post se hizo viral y la 'víctima' había sido despedida.

"Lo primero que hace un empleador a la hora de contratar es poner el nombre en Google. El mío quedó ligado a este episodio, sin importar si era cierto o no. No sé cómo voy a seguir con mi vida de aquí para adelante", dijo Cafferty, que está acudiendo a terapia. 

Este hombre ha denunciado a la empresa que lo despidió y a quien le hizo la foto, pero no espera un veredicto antes de un año.