La juez que investiga las oposiciones de la Sanidad vasca retoma la investigación con dos imputaciones para el 9 de junio

La juez que investiga las oposiciones de la Sanidad vasca retoma la investigación con dos imputaciones para el 9 de junio
La magistrada de Vitoria que investiga las denuncias de filtraciones de exámenes en las oposiciones médicas de 2018, Ana Jesús Zulueta, ha decidido retomar unas diligencias al ralentí desde mayo del pasado y cuyo plazo de finalización, a salvo de los ajustes que puedan hacerse por el parón de los juzgados a causa de la pandemia, se acerca peligrosamente: septiembre de 2020. La instructora de este caso ha resuelto unas alegaciones presentadas por la Fiscalía y por la acusación particular ejercida por el sindicato LAB y finalmente tomará declaración como investigados (imputados) José Antonio Elexpuru y Eduvigis Álvarez, autores de los exámenes de Neurocirugía y Neurofisiología, respectivamente. La fecha prevista para los interrogatorios es inminente, el día 9 de junio, según LAB. En una nota, el sindicato considera "muy positiva" la decisión y habla de "un nuevo paso" para esclarecer los hechos. Apunta la central que Osakidetza no puede sostener que fue un asunto "puntual" cuando se trata de un sistema de manipulación de carácter estructural. Fue el otro sindicato personado en la causa (ESK) quien instó a finales de 2019 a la instructora a ampliar la investigación a estas categorías de la OPE, en las que se repetían patrones similares a los de otras en las que ya hay imputados, Anestesia, Angiología y Digestivo. Básicamente, las mejores notas -cercanas a la perfección- se correspondían con colegas de centro del autor de las preguntas, mientras que el resto sacaba notas malas. La instructora vio sólida la documentación presentada por la central y fijó para la vuelta del parón de Navidad una fecha para la declaración de Elexpuru y Álvarez como presuntos responsables de las irregularidades detectadas. Pero lo hizo a través de una providencia y no mediante un auto motivado. En la convocatoria, de apenas unas líneas, no se explicaba ni los delitos concretos que se les imputaban ni siquiera los hechos de los que se les hacía partícipes, extremo con el que los letrados de los acusados consiguieron frenar las imputaciones. Que se vayan a producir novedades en las próximas semanas no obsta para que la cuenta atrás para que finalice el plazo máximo para completar la investigación esté ya activada. Los 18 meses fijados para una causa compleja, como lo es ésta, se agotarán a primeros de septiembre si no media una prórroga o si no se toman en consideración los meses de parón en la actividad ordinaria de los tribunales por el estado de alarma. No obstante, desde mayo de 2019 hasta que se inició la pandemia no se citó ni a testigos ni a imputados. De hecho, las declaraciones a los tres primeros investigados, César Augusto Valero, José Luis Cabriada y María Reyes Vega, fueron con otra instructora, Yolanda Varona, que sustituía a la titular del juzgado de Instrucción 2, Zulueta, y que se reincorporó a sus funciones el pasado verano tras haber reforzado la Audiencia Provincial de Álava por la carga de trabajo del 'caso De Miguel'. Sí hubo algunos movimientos en cuanto a la documentación recabada por el juez. Los sindicatos LAB y ESK reclamaron la incorporación de los exámenes al sumario para analizar si había indicios de filtraciones. En una de las categorías (Traumatología), un vocal del tribunal evaluador aseguró que había respuestas que eran "fotocopias" entre sí y respecto a la plantilla de corrección. Osakidetza, a instancias del juzgado, entregó todo el material de tres categorías, Anestesia, Digestivo y Angiología (no el de Traumatología), pero finalmente sólo se incorporaron al sumario algunos exámenes de cada una de las categorías. Pese a todo, esos pocos documentos sí muestran algunos patrones. En los de Anestesia con notas perfectas pese a la dificultad de un ejercicio con una nota media muy baja, hay tres opositoras que descartan responder al caso clínico número 2 –había posibilidad de desechar una de las seis preguntas– y que luego contestaron al resto con el patrón 1-6-3-4-5. Además, emplearon expresiones calcadas, estructuras y orden similares en la redacción y, lo más sorprendente, repitieron un mismo error básico (la palabra "autosómica") pese a lo cual recibieron alta puntuación. Es imposible comparar estos exámenes con el resto porque no fueron incorporados al sumario.