Textil Ortiz acelera la inversión pese a la crisis: dos millones para avanzar en sostenibilidad

Textil Ortiz acelera la inversión pese a la crisis: dos millones para avanzar en sostenibilidad
Textil Ortiz mantiene sus planes de inversión pese a la crisis del coronavirus. La compañía familiar, con sede en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona), prevé invertir este año dos millones de euros para avanzar en sostenibilidad, según ha explicado Abel Ortiz, consejero delegado, a Modaes. es. Cada año, Textil Ortiz destina, de media, entre el 5% y el 7,5% de su facturación a inversión. En 2020 y pese a la crisis del coronavirus, la empresa ha elevado la partida hasta el 10%. Gran parte de la inversión se ha destinado ya a la instalación de 25. 000 metros cuadrados de placas fotovoltaicas para autoconsumo. “La sostenibilidad no tiene por qué ser cara”, defiende Ortiz. “Inicialmente tienes que hacer la inversión, pero a medio plazo te revierte en más competitividad”, señala el ejecutivo. La compañía tiene en marcha un protocolo de eficiencia energético y en los últimos años ha obtenido alrededor de un 25% de ahorro. Del 75% restante, la mitad es energía sostenible procedente de sus propias plantas fotovoltaicas. Otro de los vectores de la apuesta sostenible de Textil Ortiz son las materias primas. La empresa está apostando por materias primas recicladas o reciclables que tienen un mayor coste de manipulación pero se compensa por el menor coste del propio material, explica Ortiz. “Obviamente se necesita un mínimo de volumen, por eso apostamos por seguir creciendo”, apunta. La compañía cerró 2019 con una facturación de alrededor de veinte millones de euros y para este año contempla “todos los escenarios”. “Desde cero hasta un crecimiento muy importante”, reconoce Ortiz. “Hay que ser muy versátil y estar preparado para el mejor de los casos, pero también para el peor”, señala. Durante las peores semanas de la crisis sanitaria, la empresa se adaptó para producir equipos de protección individual (EPIs) y llegó a producir 23. 000 batas cada día. Hoy, Ortiz no descarta que esta línea de negocio continúe más allá del coronavirus como una nueva filial. Ortiz es la segunda generación de la empresa familiar, fundada por sus padres en 1954. El directivo entró en la compañía familiar en 1989 y a día de hoy se ha culminado ya el relevo generacional, aunque su madre continúa en el capital. El grupo engloba nueve empresas que abarcan toda la cadena de valor. La compañía cuenta con una filial de hilatura, constituida en el año 2000 tras absorber a varios proveedores que cerraron; otra de tejeduría, con 150 telares; otra de tintorería, que engloba dos plantas; otras dos comerciales, para el público profesional y el comercio minorista, otra inmobiliaria, una financiera y otra dedicada a la compraventa de energía.