Las alternativas de Cs y PP al estado de alarma: control judicial ágil frente "un escalón menos" de garantías

Las alternativas de Cs y PP al estado de alarma: control judicial ágil frente "un escalón menos" de garantías
"La ley del PP lo que hace es rebajar un escalón el nivel de garantías que tiene el ciudadano para que el Ejecutivo se inmiscuya en los derechos fundamentales". Estas palabras de Edmundo Bal son suficientes para entender el desacuerdo entre PP y Ciudadanos en lo que se refiere a sus planes B para el estado de alarma. Si nada cambia, España estará bajo este paraguas hasta el 9 de mayo, porque así lo aprobó ele Congreso. Ninguna de las dos formaciones de la oposición están de acuerdo, pero las alternativas que han presentado son muy diferentes. Ciudadanos: un plan B con más coordinación y agilidad jurídica

"Nosotros conseguimos que el primer estado de alarma se prolongara por 15 días", comienza exponiendo Bal, antes de añadir que "el estado de alarma es imprescindible cuando se trata de suspender derechos fundamentales: confinamiento domiciliario completo o el toque de queda", explica a 20minutos el portavoz adjunto de Ciudadanos en el Congreso. Además, recuerda que el TSJA ha planteado una cuestión de inconstitucionalidad diciendo que también hace falta para el confinamiento perimetral, "pero esto es discutible", comenta, pues de momento está "en el aire".

Por otro lado, Bal da más detalles. "Hemos entendido que no era necesario el estado de alarma para el confinamiento perimetral", y reitera que "hay un plan A y un plan B", mientras que "el del PP no es ni un plan Z porque es inconstitucional: no aguanta ni cinco minutos en el Tribunal Constitucional porque se va a poder privar a los españoles de derechos fundamentales sin necesidad del estado del alarma, lo que va en contra del artículo 116 de la Constitución". Así lo dijo desde la tribuna.

No entra tanto en elementos puntales. "El control parlamentario es una parte más, no ponemos ahí el foco; para el Gobierno es lo que más titulares ha dado y parece lo más importante", sostiene. Lo relevante para Bal es que "el marco tenemos que verlo desde el punto de vista de medidas: suspensión de derechos fundamentales, es decir, confinamientos o todas las demás restricciones que estamos viendo, que ponen condiciones a tu libertad, pero no te privan de ella". Aquí la dicotomía es entre el estado de alarma, en el caso más grave, o las leyes de Sanidad. "En Cs decimos que estas leyes están incompletas y que deberían ser reformadas".

¿Cómo? En dos sentidos: reforzando la coordinación entre el Estado y las CCAA y dando más agilidad a los procesos judiciales. "Las medidas concretas tiene que ser el Gobierno el que las tome". El portavoz, de hecho, es crítico con el Ejecutivo, porque "no ha hecho sus deberes y él se lo expresó personalmente a Carmen Calvo. "Por eso nosotros presentamos nuestra propia ley", sentencia.

"El Gobierno ya nos ha hecho caso en la declaración de actuaciones coordinadas del ministerio de Sanidad", pero hay otro elemento que pasa por "reformar el sistema de control judicial de las autorizaciones". Esto es, en lugar de que la autorización fuera del Tribunal de lo Contencioso se pase al TSJ. De esta manera, "no tienes cincuenta respuestas diferentes". Pero te encuentras con el problema de que "vas a tener una respuesta por comunidad. Eso sí, queda la opción de recurrir al Tribunal Supremo "y que este establezca criterios generales".

"Nosotros en el proyecto de ley ponemos un paso más: cuando se trate de declaración de actuaciones coordinadas en el ejercicio de las competencias del Ministerio de Sanidad, que se convalide por la Audiencia Nacional. Y así no pasará que una comunidad autónoma diga que no la cumple", añade Bal. Los pasos, según el portavoz, son: el ministro dicta la declaración y si la Audiencia Nacional lo convalida, las comunidades ya no lo pueden discutir.

Pero Pedro Sánchez no quiso dar ese paso. Bal lo tiene claro: "Yo creo que al Gobierno le viene bien, pero tiene el problema de que si lo hace sus socios de ERC, PNV y Bildu le dicen que está recentralizando competencias, cuando lo que está haciendo en realidad es ejercer las suyas", concluye. PP: sin estado de alarma y con tres leyes que ya existen

La reforma del PP no es tal. No hace falta reforma alguna puesto que su propuesta se apoya en tres normas que ya existen. El Congreso, como sabemos, ha tumbado tanto la alternativa naranja como la popular. Desde la dirección de Pablo Casado llevan meses insistiendo en que "sí hay plan B". Y para ellos ese plan se puede "poner en marcha ya". Ahora no hará falta, pero lo cierto es que Génova lleva explicándolo mucho tiempo.

¿En qué consiste? Directamente, en aplicar las leyes de Seguridad Nacional, Salud Pública y Protección Civil. Al fin y al cabo y al contrario que Cs, el PP plantea un proceso que sustituya directamente al estado de alarma. La ley de Seguridad Nacional es "aquella en la que, por la gravedad de sus efectos y la dimensión, urgencia y transversalidad de las medidas para su resolución, requiere de la coordinación reforzada de las autoridades competentes en el desempeño de sus atribuciones ordinarias, bajo la dirección del Gobierno".

Por otro lado, queda claro que esta norma no implica "la suspensión de libertades" y el Ejecutivo central quedaría, además, como mero coordinador de las comunidades autónomas. A esto habría que añadir la ley de Salud Pública, en la que se incluye que el Sistema Nacional de Salud coordina las "acciones preventivas poblacionales e individuales" que se han de aplicar en todo el país. De nuevo, no da al Gobierno central la posibilidad de ejercer el mando único.

La tercera norma a la que apela el Partido Popular es la ley de Protección Civil, que tampoco hace mención de manera específica a la limitación de la circulación o de reunión. Como en las otras dos, deja al Ejecutivo la función de coordinador, para "prever los riesgos colectivos mediante acciones dirigidas a conocerlos anticipadamente y evitar que se produzcan o, en su caso, reducir los daños que de ellos puedan derivarse; así como planificar los medios y medidas necesarias para afrontar las situaciones de riesgo".

Desde luego, el PP se mantuvo en su posición, pero recibe críticas también por parte de Ciudadanos. Génova sigue considerando que el actual estado de alarma "solo protege" a Sánchez, mientras que la formación naranja plantea otra alternativa a ala alternativa y señala la hoja de ruta de Pablo Casado como "inconstitucional", en palabras del propio Edmundo Bal.