La patronal y los sindicatos lamentan el daño que hace al diálogo social el acuerdo entre el Gobierno y Bildu

La patronal y los sindicatos lamentan el daño que hace al diálogo social el acuerdo entre el Gobierno y Bildu
El acuerdo firmado por el Gobierno con EH Bildu para la derogación de la reforma laboral del 2012, aprobada por el PP, tiene daños colaterales. De hecho, ha hecho mella en el diálogo social de Moncloa con la patronal y con los sindicatos que, por distintos motivos, mostraron ayer su descontento por el pacto entre la coalición y la izquierda abertzale. De hecho, ambas partes fueron muy críticas y duras con Pedro Sánchez.

"Que no cuenten con nosotros". Así se expresó el presidente de la CEOE para referirse al pacto y para dejar claro que la patronal se levanta de la mesa. En este sentido indicó que el diálogo social "está en suspenso" y se preguntó para qué se van a sentar en una mesa "si ya está decidido lo que se va a hacer en la mesa, si el menú del día está preparado". Han pasado pocas semanas desde que patronal, sindicatos y Gobierno firmaron el acuerdo referente a la prórroga de los ERTE, mostrando entonces una imagen de unidad que ahora ha quedado quebrada. Calviño tacha de "absurdo" y "contraproducente" abrir ahora el debate sobre la derogación de la reforma laboral

Garamendi apuntó que la CEOE lleva dialogando 40 años con los distintos gobiernos y se ha sentado en todas las mesas, pero "siempre ha encontrado lealtad institucional". Según sus palabras, "no se puede ir con las cartas marcadas" y quiso dejar muy claro que la patronal "no comparte en absoluto" el acuerdo con Bildu, y este "dinamita el diálogo social". Es más, hay algo que para él está en juego por encima de lo que se haya redactado: "La credibilidad de España". El presidente de la patronal recordó que la propia UE viene avisando de que el diálogo social tiene que ser "la fuerza" para trabajar en todo lo que tiene que ver con el empleo, porque "es lo que más interesa a todos". Y volvió a sentenciar: "Nosotros no vamos a jugar este partido" porque la situación que atraviesa el país es "muy seria". "Nosotros no vamos a jugar este partido"

El paso dado por el Gobierno también causó estupor entre los sindicatos. El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, reconoció que una de sus principales demandas ha sido siempre la derogación de la reforma laboral, pero no está de acuerdo con las formas. Álvarez cree que "habría que distinguir entre las negociaciones sobre un tema tan serio como las relaciones laborales y lo que es la vida política". El líder de UGT remarca que "se aprueba un intercambio de cosas que desde luego tienen poco ver entre sí".

Pepe Álvarez, además, reveló que no estaban informados del pacto: "No teníamos conocimiento del propio texto del acuerdo, si se le puede llamar texto a esos tres párrafos". Hizo, por otro lado, un llamamiento a la patronal para que tenga "mesura" y no rompa las negociaciones. "Los empresarios necesitan diálogo y yo estoy convencido de que la CEOE, más allá de esta reacción, va a continuar en la senda", terminó diciendo sobre el asunto. "No teníamos conocimiento del propio texto del acuerdo, si se le puede llamar texto a esos tres párrafos"

Menos crítico fue Unai Sordo. El secretario general de CC OO, de nuevo, censuró más las formas que el fondo. Eso sí, recalcó que el acuerdo suscrito entre el PSOE, Unidas Podemos y Bildu "reproduce el acuerdo de investidura" que recogía el "compromiso" de derogar la reforma laboral, algo que ve necesario, así como configurar una legislación laboral "alternativa" que contemple los cambios del mercado laboral. Por eso, pide a las partes "huir de voluntarismos" y sentarse a tratar la derogación después de la crisis sanitaria.

Por su parte, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, considera que el pacto "es la peor noticia posible" para los autónomos, porque "el 70% de los mismos" no podrían mantener el empleo dadas las restricciones del estado de alarma. Así, avisa de que "lo vamos a pagar todos".