Barcelona pasa a la fase 1 con un Torra que sigue exigiendo la vuelta de las competencias perdidas con el estado de alarma

Barcelona pasa a la fase 1 con un Torra que sigue exigiendo la vuelta de las competencias perdidas con el estado de alarma
El president Quim Torra lleva semanas quejándose del abuso "centralizador de competencias" del Gobierno de Pedro Sánchez como fórmula legislativa para hacer frente a la pandemia del coronavirus en los diferentes territorios. 

Al parecer del responsable de la Generalitat catalana, el Ejecutivo ha pecado en esta crisis sanitaria y económica por el virus de exceso de celo en la gestión del decreto de alarma, invalidando el desarrollo de competencias propias de la autonomía. "Invasión" de competencias en seguridad, sanidad y transportes 

Torra ya abría el frente contra el Gobierno el 15 de marzo, un día después de entrar en vigor el estado de alarma, durante la reunión telemática entre Sánchez y los presidentes autonómicos. El president recriminó al Gobierno la invasión de competencias en materia de seguridad, sanidad y transportes y que no se hubieran adoptado medidas de peso en materia económica. Ahí, el Govern ya reclamaba un "confinamiento total" para Cataluña. Pere Aragonès: "En ERC revisaremos el ‘no’ al estado de alarma si dejan decidir a los territorios""Primero el país y después los partidos. Con el real decreto del estado de alarma nos borraron. Nos quitaron la capacidad de decidir. Ahora tenemos que construir un futuro nuevo" (Quim Torra, president 
de la Generalitat)

El pasado 2 de mayo, Torra reclamaba al Gobierno que se mantuviese el estado de alarma en otras comunidades españolas y que, Cataluña, fuese liberada del mando único para ir aplicando la desescalada bajo sus propios criterios. A cambio, ofrecía que JxCat votara a favor de la cuarta prórroga del estado de alarma. La formación soberanista votó en contra de una tercera ampliación el pasado 22 de abril y ERC, su socio de Govern, se abstuvo. El president catalán insistía en recuperar las competencias en materia de Salut e Interior. Alusión a un "155 sanitario"

Las últimas críticas a este respecto las vertió Torra el pasado jueves en el Parlament durante una sesión de control del Pleno telemático. Acusó al Gobierno de estar aplicando "un 155 sanitario" con el estado de alarma. Cataluña acata la decisión de Sanidad y no se suma a las comunidades que este lunes pedirán pasar a la fase 1

Respecto a este mecanismo, Torra subrayó en el hemiciclo: "Primero el país y después los partidos. Con el real decreto del estado de alarma nos borraron. Nos quitaron la capacidad de decidir. Ahora tenemos que construir un futuro nuevo".

En paralelo, sus socios de Govern, ERC, decidían el pasado miércoles no dar su apoyo en el Congreso al presidente Sánchez en su propuesta para alargar el estado de alarma hasta el 7 de junio. Esta salió adelante con los votos de Cs y Bildu. Los vascos dieron su aval a la ampliación a cambio de la derogación de la reforma laboral de 2012. 

Estas diferencias de percepción respecto quien y cómo se toman las riendas del estado de alarma han enfrentado en las últimas semanas a Gobierno central y Generalitat. Tres pasos en la desescalada en Cataluña desde el 11 de mayo 

Pero el enconamiento empezó a suavizarse en el momento en el que el Ministerio de Sanidad aceptó el paso a la fase 1 del Camp de Tarragona y el Alt Pirineu Aran el pasado 11 de mayo, tal y como solicitó Salut. También hubo quorum en la siguiente desescalada a fase 1 de las áreas sanitarias de Lleida, Girona,  Catalunya central, Baix Penedès y Garraf, entrando esta en vigor el pasado lunes 18 de mayo. Torra acusa a Sánchez de estar aplicando "un 155 sanitario" con el estado de alarma

Ambas administraciones estuvieron de acuerdo en dejar a Barcelona capital y su área metropolitana norte y sur en fase O, la más restrictiva, y, desde el pasado lunes 18 de mayo, en fase 0,5. Permitiendo un cierto relajamiento del confinamiento con la apertura de comercios al 50% de su capacidad y sin cita previa o retomando las obras paralizadas por el estado de alarma sanitaria dictado el pasado 14 de marzo en todo el país. El escollo de la movilidad para pasar de fase

La consellera de Salut, Alba Vergés, indicaba el pasado 13 de mayo, que su departamento estaba estudiando hacer "algunas excepciones" en la desescalada del área metropolitana y Barcelona, argumentando su alta movilidad, y sin pasar directamente a la fase 1, como sí hará el próximo lunes: 'Es un factor de riesgo, no tanto la densidad en sí misma. Es evidente que las tres regiones de Barcelona generan un gran volumen de movilidad”.

Vergés también enumeró los principales factores que están teniendo un peso específico a la hora de proponer a Sanidad un cambio de fase en un territorio determinado. La primera, que la capacidad asistencial” de dichas regiones “esté por encima de la situación que se podría esperar” si se produjera un rebrote de la enfermedad entre la población. Es decir, la capacidad de respuesta sanitaria a un incremeto de casos de Covid-19 que precisen tratamiento hospitalario. Cataluña amplia la desescalada a fase 1 a las áreas barcelonesas del Garraf, Alt Penedès y Baix Montseny

En segundo lugar, “los factores de riesgo epidemiológico como la incidencia del virus y el índice de transmisibilidad”, la “capacidad de diagnóstico” (en la que resulta clave la implicación de los Centros de Atención Primaria en la realización de tests PCR a “sospechosos y posibles casos de personas infectadas por coronavirus”). Y, por último, la “capacidad de seguimiento” de los contactos de los infectados durante 14 días”. Coincidencia en la prudencia de la desescalada en Barcelona 

La gran movilidad y concentración de población de Barcelona, donde se concentran casi cinco millones de personas (casi dos tercios de los 7,5 millones de personas que conforman la población catalana) son los dos puntos que han alineado tanto al gobierno estatal como al catalán a la hora de mantenerse prudentes en la activación de la desescalada en este territorio. 

De hecho, Govern y Ayuntamiento de Barcelona capitanearon conjuntamente la propuesta de entrada de Barcelona en la fase intermedia 0,5. Este viernes, Sanidad ha concedido el paso de la metrópolis barcelonesa a fase 1 a partir del próximo lunes 25 de mayo, tras casi 70 días de confinamiento de los ciudadanos. Govern y Ayuntamiento de Barcelona capitanearon conjuntamente la propuesta de entrada de Barcelona en la fase intermedia 0,5 

Esta misma semana, el Govern propuso que Barcelona y las regiones metropolitanas norte y sur pasaran a la fase 1 y que el Camp de Tarragona, las Terres de l´Ebre y el Alt Pirineu y Aran, las primeras áreas catalanas en pasar a fase 1, ya avancen a la fase 2. Lo que se materializará el próximo lunes y hará que la totalidad de Cataluña esté ya en fase 1 o 2 de desescalada. El alcalde de Igualada: "Que nadie olvide que estuvimos en la fase -1"

El alcalde de Igualada, Marc Castells, valoraba esta misma semana que la Conca de Ódena pasase a la fase 1 el pasado lunes 18 de mayo: "Es una buena noticia porque significa que hemos hecho bien las cosas". La Conca d'Òdena cumple dos meses de su confinamiento aliviada por la mejora

Pero, al mismo tiempo, pedía "que nadie olvide que estuvimos en la fase -1", en clara alusión a la fuerte repercusión del coronavirus en su población y en otras cercanas de esta zona de la Cataluña Central. 

Igualada fue la primera ciudad catalana en ser confinada el pasado mes de marzo por el brote que se detectó en en el hospital de la población. 

Castells también recordaba a la población: "Aún no nos han desconfinado, faltan superar más fases y las restricciones siguen". Por lo que pidió a sus conciudadanos que "no se distraigan ni se relajen".