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Un gato salva a su dueña de morir pegándole un mordisco en el cuello

Un gato salva a su dueña de morir pegándole un mordisco en el cuello
Liosha, así se llama el gato que salvó de una muerte segura a su dueña Dina Matushkina, de 79 años, en Chelyabinsk (Rusia). La mujer estaba dormida mientras su piso estaba en llamas tras un cortocircuito. El olor a a  monóxido de carbono impidió a Dina despertarse. Así que, después de que el felino lo intentara con gritos, tuvo que morderle fuertemente en el cuello, cuentan medios locales.

La noche del 4 de febrero, Dina Nikolaevna estaba durmiendo tranquilamente hasta que sintió a su gato maullando y arañándole la mejilla. “Pero el monóxido de carbono que ya se estaba extendiendo por el cuerpo no le permitió despertar, y ahí fue cuando el gato mordió a mi abuela por el cuello mientras seguía maullando hasta despertarla", señala la nieta de Dina. 

Cuando se despertó, "todo el piso estaba en llamas, había humo por todas partes y en la cocina ardía el refrigerador y la estufa". Llamó a los bomberos y todo quedó en un susto. El personal de emergencia cree que Dina Matushkina estuvo a solo unos minutos de morir por intoxicación por monóxido de carbono y que su gato realmente le salvó la vida. Rascal, el otro héroe

Se producen muchos casos en los que el animal se convierte en el héroe de los humanos como Liosha. Es el caso de Rascal, un perro que salvó a sus dueños de una fuga de monóxido de carbono en casa, pero esta vez en Estado Unidos. La familia de Michigan explicó a los medios locales que su mascota les salvó la vida después de que su letargo los alertó de la presencia de este gas incoloro.

"Él no se dirigía directamente a mí cuando le llamé por su nombre, finalmente entró en la cocina y se derrumbó. Así que le di algunas galletas de peces de colores y las rechazó. Algo inusual en él", asegura su dueña Diane Smith a WXMI-TV.

Esto puso a la familia en alerta y sospecharon de que podría ser una fuga de monóxido de carbono. Llamaron a un técnico y éste confirmó sus sospechas. Ahora, tanto Rascal como su familia se encuentran bien.