Un terremoto sumergió bajo el agua un continente entero

Un terremoto sumergió bajo el agua un continente entero
En el año 2017, un grupo de científicos anunció el descubrimiento de un séptimo continente en la Tierra, uno que está sumergido. Se llama Zealandia, está al este de Australia y de él, emergido, solo quedan Nueva Zelanda y Nueva Caledonia. Ahora, los investigadores han explicado el origen de esta formación en un artículo publicado en la revista Geology.

El estudio revela que Zealandia surgió de dos eventos tectónicos. Hace entre 60 y 85 millones de años, esta masa de tierra se desgajó de un supercontinente llamado Gondwana, que dio lugar a los gérmenes de las actuales Australia, la Antártida y el Mar de Tasmania.

Después, hace entre 35 y 50 millones de años, la región se hundió un kilómetro. Estas tensiones combaron multitud de estratos y se formaron volcanes submarinos por todo el Pacífico occidental.

Según el artículo publicado en Geology, la ruptura de la subducción se propagó por todo Pacífico Oeste y el proceso sería similar a un terremoto masivo súper lento, lo que hizo renacer movimientos tectónicos dormidos.

Estos eventos pueden alterar la geografía de los continentes. El de Zealandia creó recursos naturales, afectó al clima global y cambió la dirección y movimiento de casi todas las placas tectónicas del planeta.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores recogieron sedimentos de hasta 864 metros de profundidad.

Según Rupert Sutherland, geofísico de la Universidad Victoria de Wellington de Nueva Zelanda y autor principal del artículo, "una de las cosas sorprendentes de nuestras observaciones es que revelan que los primeros signos del Anillo de Fuego fueron casi simultáneos en todo el Pacífico occidental". Debido a que este momento es anterior a la reorganización de la placa tectónica global, sostiene, los científicos necesitan encontrar una explicación de cómo comenzó la subducción en un área tan amplia en tan poco tiempo.

Sutherland y sus coautores proponen un nuevo mecanismo: un 'evento de ruptura de subducción', que según ellos es similar a un terremoto masivo y súper lento. Los investigadores creen que el evento resucitó las antiguas fallas de subducción que habían permanecido inactivas durante muchos millones de años.