El coronavirus y la censura acorralan a la prensa en Bangladesh

El coronavirus y la censura acorralan a la prensa en Bangladesh
La propagación del coronavirus en Bangladesh golpea con especial intensidad a la prensa, con más de un centenar de periodistas contagiados solo en Dacca, en medio de una grave crisis del sector y la intensa persecución de las autoridades a través de una controvertida ley de control informativo. El periodista Rahim Shuvo teme que de un momento a otro lo arresten. El 9 de abril, este corresponsal del portal de noticias Bdnews24. com informó de que 68 sacos de arroz, que debían ser vendidos a precios reducidos a los más pobres en plena pandemia, habían sido robados por un miembro de la Liga Awami, el partido del Gobierno. Poco después, fue señalado bajo la rigurosa Ley de Seguridad Digital junto con su editor y otros dos periodistas, que habían publicado informaciones similares en sus respectivos medios. "Estoy prácticamente en fuga. Ni siquiera puedo apelar a una fianza porque el tribunal está cerrado aquí", dijo a Efe Shuvo. LA LEY Los cuatro forman parte de los 41 acusados bajo esta norma entre el 1 de abril y el 6 de mayo en el país, según Human Rights Forum Bangladesh, una plataforma de 20 organizaciones de derechos humanos. Los acusados incluyen a 20 periodistas, un bloguero, un dibujante y otras 19 personas relacionadas con la prensa. Algunos de ellos ya están en la cárcel. El dibujante Ahmed Kabir Kishore y el escritor Mushtaq Ahmed fueron arrestados el pasado 6 de mayo por difundir supuestamente rumores en las redes sociales sobre la pandemia y otros dos fueron implicados en el mismo caso poco después. De acuerdo con Amnistía Internacional (AI), se han presentado más de 1. 000 casos bajo esta ley desde que se implementó en octubre de 2018, pero la organización reportó un aumento en la aplicación de la norma que coincide con la lucha contra el coronavirus. "Ciertamente, manejar una pandemia es un desafío para todos los estados. Pero lo que realmente no es útil es tratar de silenciar las críticas", dijo a Efe, por su parte, la directora para el Sur de Asia de Human Rights Watch (HRW), Meenakshi Ganguly. LA ENFERMEDAD Pero el problema de los periodistas bangladesíes durante la pandemia no se limita a hacer frente a los cargos legales que obstaculizan la libertad de expresión, sino que, como otros profesionales a pie de calle, también temen el ataque del virus. Según Our Media, Our Rights, un grupo de voluntarios relacionado con la prensa que trabaja a través de las redes sociales, hasta el 14 de mayo, al menos 113 periodistas y otros trabajadores de medios de comunicación dieron positivo por coronavirus y uno de ellos murió. Dos periodistas más han muerto con síntomas de COVID-19, pero su diagnóstico nunca fue confirmado. La metrópolis de Dacca registró la mayoría de los casos, 102, en un país que cuenta hasta ahora con más de 28. 500 contagios confirmados y 400 muertes por coronavirus. A finales de marzo, el reportero Shahdat Hossain se vio obligado a iniciar una cuarentena después de cubrir la excarcelación de la antigua primera ministra Khaleda Zia, lo que coincidió con el principio del brote en el país. Miles de simpatizantes ignoraron una directiva del Gobierno para evitar reuniones masivas debido a la pandemia, congregándose el 25 de marzo para dar la bienvenida a la exgobernante después de un largo período encarcelada. Dos semanas más tarde, Shahadat se sometió a un test para la enfermedad que dio positivo. Pronto, su esposa, su hija de cuatro meses, sus suegros y una empleada doméstica también confirmaron que estaban contagiados. El caso de Shahadat fue uno de los primeros entre la comunidad de periodistas en Bangladesh, que se propagó pronto entre decenas de reporteros que han estado trabajando en la primera línea para cubrir el desarrollo de la pandemia. El coordinador jefe de Our Media, Our Rights, Ahammad Foyez, atribuyó a la negligencia de los propietarios de los medios de comunicación el aumento en los casos de coronavirus entre los periodistas en el país. "Según vemos, los propietarios y los directores de medios, en la mayoría de los casos, se tomaron el asunto a la ligera en la etapa inicial de detección del virus", dijo. A juicio del presidente de una facción del Sindicato Federal de Periodistas de Bangladesh (BFUJ), Molla Jalal, los propietarios deben asumir la responsabilidad de tantos periodistas víctimas del virus. "Tenemos una opinión clara. Los periodistas trabajan en empresas privadas. Es obligación de los propietarios garantizar su seguridad", reclamó, al tiempo que sugirió que de no implementarse medidas "el Gobierno debería tomar acciones legales contra ellos". EL IMPACTO ECONOMICO El Ejecutivo bangladesí, añadió el sindicalista, debería también tomar partido en la defensa de la prensa, asfixiada durante la pandemia por la caída hasta un mínimo histórico de los ingresos publicitarios y de la venta de ejemplares. Varios periódicos de Bangladesh han dejado de publicar y muchos otros luchan para poder seguir pagando los salarios a sus trabajadores. "Ninguno de nosotros estaba preparado para el coronavirus, por lo que exigimos una asignación financiera, no solo un paquete de estímulo, necesitamos que el Gobierno garantice el sustento de los periodistas", sentenció. Azad Majumder