¿Cuál es el cepillado más importante del día y por qué?

¿Cuál es el cepillado más importante del día y por qué?
Desde niños nos ha dicho que tenemos que lavarnos los dientes dos o tres veces al día, después de las comidas principales, para evitar la caries o las enfermedades de las encías. Pero, si se nos olvida o, por alguna circunstancia, no podemos cumplir a diario con esa recomendación, ¿cuál es el cepillado indispensable? ¿Ese que no deberías saltarte por nada del mundo y por qué?

La respuesta es fácil, pues todos los expertos coinciden en que el cepillado más importante del día es el nocturno, el que hacemos justo antes de acostarnos. Te explicamos por qué. Mantener ‘a raya’ las bacterias

Durante el día, tenemos un mecanismo muy eficaz que nos ayuda a combatir las bacterias de la boca y movilizar la placa para que no se instale entre los dientes y las encías. Este mecanismo está compuesto por dos frentes: por un lado, la saliva, que tiene propiedades antibacterianas y ayuda a disolver los ácidos que producen las bacterias; y por otro, la lengua, que con sus movimientos conscientes e inconscientes, contribuye a limpiar la boca y que se acumule entre los dientes y la encías la menos cantidad de placa y sarro posible. Con el cepillado a lo largo el día, reforzamos considerablemente estos mecanismos, ya de por sí bastante eficaces.

Sin embargo, durante la noche, estos dos mecanismos se ralentizan y son, por tanto, menos eficaces, la saliva se estaca y se produce menos y la lengua deja de moverse. La boca se vuelve más vulnerable a las bacterias, que campan a sus anchas, sobre todo si tenemos restos de comida en la boca y hemos comido dulces o azúcares durante el día. De este modo, se producirán producirán mayor cantidad de ácidos que desmineralizarán los dientes y las bacterias se acumularán pudiendo provocar caries más fácilmente. La placa se convertirá con más facilidad en sarro y contribuirá a que aparezcan enfermedades periodontales, como gingivitis y periodontitis. Cepillando los dientes antes de irnos a dormir, o alrededor de media hora antes, contribuiremos de manera significativa a reducir el riesgo de caries y enfermedades de las encías. ¿Y el resto de cepillados del día?

Que el cepillado de la noche sea el más importante y el imprescindible para mantener una boca sana, no quiere decir que el resto de cepillados del día no lo sean, pues con ellos también contribuimos a combatir caries y placa, pero no de una manera tan significativa. Cepillarse los dientes después de cada comida, o al menos dos veces al día, sigue siendo lo más recomendable. Eso sí, no inmediatamente, sino 30 minutos después de cada comida -sobre todo si se comen alimentos ácidos-, cuando el pH de la boca vuelve a la normalidad después de alterarse al comer.

Además, para que el cepillado sea más efectivo y nos proteja mejor contra caries y gingivitis debemos hacerlo como aconseja el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de España:

•Elegir una pasta con fluor, pero con las cantidades recomendadas según edad o prescripción médica.

•Llevar un orden a la hora de cepillarnos para asegurarnos de que no nos dejamos ninguna zona de la boca. Deberemos cepillar cada zona de arriba abajo, por fuera y por dentro y por la parte triturante.

•Posteriormente es recomendable cepillar la lengua, con el cepillo perpendicular y haciendo barridos siempre hacia adelante y sacándola para que no dé nauseas.

•El cepillado debe durar al menos dos minutos.

•No podemos olvidarnos de los espacios interdentales, que podemos limpiar con hilo dental o cepillos diseñados para este fin.

•Hay que escupir el sobrante de la pasta, pero no enjugar la boca, pues restará eficacia al cepillado.

Para saber cómo hacerlo de la manera más correcta, el Colegio el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de España explica en su página web cómo cepillarse correctamente, tanto si lo hacemos con un cepillo manual como con un cepillo eléctrico.