Escondidos bajo colchones, dentro de los armarios... Así tratan de burlar los jóvenes a la Policía en una fiesta ilegal

Escondidos bajo colchones, dentro de los armarios... Así tratan de burlar los jóvenes a la Policía en una fiesta ilegal
Tan solo entre el viernes y el sábado pasados, la Policía Municipal de Madrid ha intervenido 227 fiestas ilegales en la capital que incumplían con las restricciones por el coronavirus. En muchos casos los asistentes trataron sin éxito de escapar de la ley, escondiéndose incluso debajo de los colchones y almohadas, o dentro de los armarios. La crisis alimentaria se agudiza tras un año de pandemia: "No entra un solo euro y somos 10 viviendo en 44 metros"

Las actuales restricciones prohíben las reuniones de no convivientes en un domicilio. En sus redes sociales, la policía local madrileña ha mostrado intervenciones en bares y pisos turísticos donde se celebraban fiestas en las que se incumplían las medidas contra la Covid,

En uno de ellos se puede ver cómo un grupo de agentes llega a un domicilio, y después de interrogar a los dueños, comienzan a recorrer la casa en busca de asistentes escondidos. Bajo el colchón

Un agente entra en un dormitorio y levanta el colchón de una cama, bajo el cual hay dos jóvenes. "Señoritas, vayan saliendo por favor", les ordena el agente. "Ya tienen edad para estar haciendo lo que están haciendo, digo yo". A continuación, el policía quita varios almohadones entre la cama y la pared, para descubrir a otro joven metido en el rincón. Enrique Ruiz Escudero: "Antes de verano podremos ver vacunaciones masivas en la Comunidad de Madrid"

El agente también abre la puerta del armario, dentro del cual estaban silenciosos dos jóvenes, que salen resignados de su escondite. En total, en esta fiesta se encontraron quince personas la noche del viernes.

En la noche del sábado se desalojaron a 37 personas que se encontraban celebrando una fiesta en un local también del distrito Centro, con la correspondiente denuncia a todos los asistentes. 

Desde la Policía han insistido en pedir "colaboración y responsabilidad", y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, también apeló hace unos días a los organizadores y a los participantes de estas fiestas ilegales a que "sean personas" y se comporten "como seres humanos" porque el hecho de que se quieran tomar una copa o bailar, "no tiene que poner en peligro a los demás".

Almeida defendió que "ya hay un control policial intensivo" y que se han intervenido más de 4. 000 fiestas desde el inicio de la pandemia.

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