DiR prevé abrir sus centros deportivos de Barcelona a partir del 25 de mayo

DiR prevé abrir sus centros deportivos de Barcelona a partir del 25 de mayo
DiR se prepara para abrir sus gimnasios próximamente. La cadena catalana volverá a operar cuando Barcelona entre en fase 1, una circunstancia prevista para el próximo lunes. La idea es ofrecer servicios limitados, en consonancia con las restricciones del Gobierno para evitar aglomeraciones. “La previsión de fecha de apertura depende del Gobierno porque en Barcelona estamos en fase 0; esperamos que esta fase termine este lunes siguiente o el próximo, y ya podamos abrir en parte las instalaciones para entrenamiento personal, espacio zen y la terraza”. Por lo tanto, se podrá hacer ejercicio en los espacios outdoor. “Los clubes más grandes ya están preparados para abrir”, ha añadido. La compañía limitará el aforo para adaptarse a las medidas exigidas por el Gobierno para los centros deportivos que pueden abrir en fase 1, lo que implica acceder al club con cita previa, contar con un entrenador por cada cliente, no habilitar los vestuarios y operar con un aforo del 30%. “Todas las zonas que están al aire libre se podrán usar, quizás las pistas de pádel las reconvirtamos en espacios para actividades dirigidas, como yoga, siempre y cuando se respete el distanciamiento de dos metros para evitar contagios”, ha añadido Canela, en una edición de Wuics Talks, organizada por la consultora especializada en la gestión de centros deportivos, con el apoyo de Matrix. Si bien algunas cadenas españolas han preferido retrasar la apertura de sus centros hasta que puedan operar al 100% o hasta que el Gobierno suavice las limitaciones, DiR volverá a operar en cuanto sea posible llevando a cabo un protocolo de seguridad que ha desarrollado “Lo que no es rentable es tener el gimnasio cerrado”, ha apuntado el fundador y presidente de la compañía. “Es un error capital esperar a que las autoridades digan que ya se pueden abrir los gimnasios”, ha considerado, en referencia a las instalaciones cubiertas. “Nosotros tenemos que ser proactivos y centrarnos en tomar las medidas necesarias porque nos podemos encontrar que en noviembre estemos igual”, ha añadido. Durante el periodo en que los centros han estado cerrados, la cadena ha congelado la tarifa, dando la opción a los clientes de pagar el abono total o parcial si así lo querían. “Algunos clientes han sido solidarios en ese sentido; hemos agradecido que nos aportaran unos ingresos que valdrían para ayudar a implementar las mejoras que se han hecho en los centros”, ha apuntado. La compañía también ha estado ofreciendo clases por streaming en sus plataformas y redes sociales durante el confinamiento. “Habrá gente que por motivos económicos no pueda seguir pagando la cuota del gimnasio, pero si les ofreces una opción online con los profesores que ya conocen, posiblemente sigan con la oferta digital”, ha explicado. La plataforma está disponible para clientes y no abonados, pero incluida en la cuota para los socios, mientras que quienes no están inscritos deben pagar. DiR cerró 2019 en beneficios y con unos ingresos de 50,3 millones de euros, lo que supuso un incremento del 7,4% de la facturación respecto al año anterior. La compañía opera con su marca original de centros de gran tamaño y con YogaOne, BDiR y Jambox, las tres cadenas de franquicias que ha lanzado en los últimos años.