España no tiene nuevas soluciones frente al “repunte migratorio” a Canarias y pide la solidaridad de la UE

España no tiene nuevas soluciones frente al “repunte migratorio” a Canarias y pide la solidaridad de la UE
La externalización de fronteras, reforzando los controles en origen sigue siendo la prioridad del Gobierno de España para encarar las migraciones hacia Canarias. Así lo ha expresado el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras una reunión este jueves en Las Palmas de Gran Canarias con el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, así como con representantes de cabildos, municipios y del tercer sector, con los que ha compartido la "preocupación" por el repunte migratorio, si bien ha asegurado que la situación está "perfectamente controlada". Marlaska, que ha destacado en rueda de prensa la coordinación existente entre Gobierno central y regional con el resto de instituciones y el tercer sector para afrontar este "repunte" migratorio, también ha matizado que la situación "no" es comparable a otras como la de 2006. Asimismo, ha incidido en que las devoluciones que se están realizando se hacen en el marco de la normativa española y con "garantías máximas". Tras el encuentro que han celebrado las administraciones canarias y los cuerpos de seguridad y emergencias implicados en este fenómeno con el ministro, Torres ha anunciado que cabildos y ayuntamientos están dispuestos a habilitar más plazas de acogida humanitaria, porque la mayoría ya están desbordados, y el Estado va a hacer lo propio con sus recursos. En este sentido, Grande-Marlaska ha adelantado que se va a acondicionar el módulo de madres de la cárcel de mujeres de Tenerife como espacio de acogida para mujeres inmigrantes, mientras se estudian nuevas opciones que se van a llevar a la reunión que mañana celebra la Comisión Delegada de Asuntos Migratorios, presidida para esta ocasión por el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. Grande-Marlaska ha dicho compartir con las autoridades canarias la "preocupación" que suscita este incremento en las entradas irregulares de personas por vía marítima al país a través de las islas, pero ha pedido no ser "alarmista", porque la situación no es comparable a la crisis de los cayucos de 2006 y porque, ha recalcado, este Gobierno "tiene una política migratoria", a diferencia de su antecesor, en cuyo mandato "dejó de existir". (Habrá ampliación)